Derrocando al Píxel
La fotografía más arriba muestra una imagen ampliada de una pantalla moderna. Cada unidad de información luminosa o píxel está formado por tres elementos de colores rojo, verde y azul, que brillan con diferente intensidad relativa. A la distancia del observador los elementos individuales son imperceptibles, y su luz combinada es percibida como cualquiera de millones de colores diferentes.
Cada pixel individual forma parte de una red que contiene generalmente varios millones de estos diminutos elementos. El número de píxeles de una pantalla y las dimensiones físicas de ésta determinan la densidad de información, que normalmente es medida en píxeles por pulgada (ppi por sus siglas en inglés). Una medida relacionada, puntos por pulgada (dpi) es utilizada también de forma más o menos intercambiable, siendo la única diferencia que ésta última emplea puntos tipográficos en lugar de píxeles, además de tomar en cuenta la distancia del espectador. En pantallas de computadora, ambos números son generalmente idénticos.
Hace unos años, la densidad de información era una medida que poco significado tenía para quien no fuese un artista gráfico. La mayoría de las pantallas para computadora eran construidas con tubos de rayos catódicos, que pueden funcionar correctamente a través de un amplio rango de resoluciones. El usuario elegía normalmente la resolución que mejor le resultaba, y esto era suficiente. La densidad de información estaba establecida en software a un valor fijo, por lo general 96 dpi. La resolución determinaba la cantidad de píxeles que la pantalla desplegaba. A mayor resolución, más píxeles cabían en la pantalla, y la interfaz gráfica, texto e imágenes se hacían más pequeños. La resolución nominal o predeterminada de las pantallas era proporcional a su tamaño, y por lo general se ajustaba a una densidad de información de 96 píxeles por pulgada, para máxima compatibilidad con el software y comodidad del usuario.
Luego entramos en la era de las pantallas LCD. Más delgadas y elegantes, introducen una limitación técnica importante: están optimizadas para funcionar sólo a máxima resolución. Esto no era un problema en los primeros años, ya que seguían manteniendo una densidad aproximada de 96 ppi. Pero recientemente los fabricantes de pantallas han comenzado a empujar las barreras introduciendo en el mercado pantallas con mayores densidades, algunas veces mayores de 150 ppi. Los dispositivos móviles también disponen de pantallas de alta densidad.
No obstante los avances en el hardware, la mayor parte del software sólo funciona correctamente a 96 ppi. Y es por este motivo que las pantallas modernas parecen mostrar texto e imágenes cada vez más pequeños. Si un usuario ajusta la resolución de su interfaz gráfica para reducir densidad de información, la pantalla pierde nitidez. Si por el contrario ajusta la densidad de información en el software, muchos programas dejan de funcionar correctamente, mostrando información incompleta, texto solapado, botones fuera de vista, y otros defectos visuales. No obstante, el problema es más grave en la web.
La mayoría de los sitios web están diseñados para encajar cuidadosamente en la matriz de píxeles. Sus imágenes y texto son acomodados con precisión para una densidad de 96 ppi, a tal nivel que un simple cambio en el tamaño del texto a veces resulta en total caos visual. Podríamos culpar a los diseñadores web, pero esto no mejoraría las cosas. La mejor solución sería hacer que todo el contenido del sitio escalase proporcionalmente a la densidad de información establecida por la interfaz gráfica, obviando la matriz de píxeles. Una rejilla virtual de píxeles puede ser usada internamente para modelar el contenido de acuerdo con las especificaciones del sitio, luego esta información podrá ser extrapolada hacia la pantalla utilizando un factor proporcional a la diferencia entre 96 y la densidad de información real de la pantalla en dpi, aprovechando la información vectorial para las fuentes y gráficos SVG, y escalando hacia abajo las imágenes cuya resolución sea mayor que el número de píxeles que ocuparía en una pantalla de baja densidad. Para el resto de los gráficos, algoritmos de alta calidad permitirán extrapolar la información con un mínimo de pérdida de calidad, quizás utilizando modelado de sub-píxel.
Software como Mozilla Firefox dispone de la tecnología necesaria para hacerlo, al menos las versiones para Windows permiten actualmente escalar correctamente un sitio web completo, incluyendo imágenes y texto, de forma bastante aceptable, preservando el formato. También permite el uso de imágenes vectoriales que pueden escalar sin perder calidad. Pero aún con toda esta tecnología en su lugar, Firefox no dispone de un mecanismo que le permita utilizarla para escalar limpiamente el contenido utilizando la información de densidad proveniente del sistema operativo. Con una pantalla de 130 dpi, los navegadores web actuales insisten en mostrar el contenido a 96 dpi, para respetar la rejilla de píxeles. Otras aplicaciones de software libre, como aquellas escritas para los entornos Gnome y KDE en versiones recientes, son capaces de adaptarse bastante bien a los cambios de densidad de píxeles, aunque aún no con total independencia. Sólo el sistema operativo MacOS X 10.5, así como Safari parecen haber ganado la guerra de independencia contra la matriz de píxeles.
Sin embargo, a la fiesta de independencia de la resolución aún pocos han acudido. A pesar que los algoritmos de interpolación de imágenes de calidad aceptable están disponibles, incluso acelerados por hardware en virtualmente todas las tarjetas gráficas modernas.
Tengo una pantalla de alta resolución desde hace más de un año. Tuve que instalar NoSquint y configurarlo manualmente con un factor de zoom de 130%. Fue necesaria una versión modificada de los paquetes xulrunner en mi sistema Ubuntu para utilizar un algoritmo de interpolación de píxeles aceptable. Además tuve que cambiar archivos de configuración para que el sistema dejara de insistir en 96 dpi, y confiara en la densidad provista por la pantalla. Con todo esto, algunos controles de los sitios web que visito son excesivamente grandes debido a doble ampliación (GTK y NoSquint). Sigo siendo un esclavo de la matriz de píxeles, cuando las condiciones están dadas para derrocarla definitivamente. Muchos programadores continúan enterrando la cabeza como avestruces ante la realidad de las pantallas de alta densidad. De nuevo el hardware va más rápido que el software.
Me tarde dos días para buscar un artículo que tratara la densidad de píxeles en los monitores de una manera brillante. Te felicito.
También estuve buscando por la red un software que me mostrara a modo de información técnica no solamente la dimensión, resolución, marca, etc del display,sino que además pudiera decirme, la densidad de píxeles, dot pitch, tipo de de mallado, brillo, contraste, etc
Espero encontrar algo semejante, por lo pronto ya estoy más que agradecido de encontrar este artículo dedicado a la densidad de píxeles, …